Busco un estilo muy personal para decorar mi hogar en éstas fechas de fin de mes y principio de noviembre. Cuando salgo al mercado del bello barrio en donde habito en la ciudad de México, me encuentro con dos posturas.
Una es la ofrenda tradicional de día de muertos que lleva calaveras de dulce, veladoras, papel picado de colores, ocote, incienso, flores, etc., y la otra es la celebración de día de brujas o llamado Halloween los con diversos objetos representativos de brujas, vampiros, asesinos seriales, hombres lobo, sangre, mutilaciones y una que otra aberreción.
Esto es una vil lucha entre el tradicionalismo y el consumismo, que al fin de cuentas yo prefiero a mis muertitos lleguen a mi casa por sus dulces, agua, su velita y que sepan que se les ama con mucho fervor. Su ausencia se siente, su recuerdo se perfuma en los rincones de mi mente y pero por fin dentro de mi encontré una respuesta a ésta tradición que se fucionará entre los mexicanos.
Entre la noche de brujas y elpedir calaverita.
AHÍ LES DEJO ESTA EXPLICACIÓN DE ESTE DÍA.
Halloween
(pron. jalouín)
Por fuerza de la mundialización, tradiciones heredadas de esta antiquísima fiesta de origen celta se están extendiendo tan rápidamente en los países hispanohablantes que vale la pena echar una ojeada a su origen, por más que que halloween no sea una palabra de nuestro idioma.
En la Antigüedad, en Bretaña, Escocia e Irlanda, se festejaba la fiesta de Samhain el 31 de octubre, último día del año en los antiguos calendarios celtas y anglosajones. En esas ocasiones se encendían grandes hogueras en lo alto de las colinas para ahuyentar a los malos espíritus y se creía que las almas de los muertos visitaban sus antiguas casas, acompañadas de brujas y espíritus.
Con la llegada del cristianismo, se estableció el primero de noviembre como Día de Todos los Santos y el 31 de octubre pasó a llamarse en inglés All Saints’ eve (víspera del Día de Todos los Santos) o también all Hallows‘ eve y, más recientemente, Hallows‘ eve, de donde derivó halloween. Hallow es palabra del inglés antiguo que significa ‘santo’ o ‘sagrado’ y que, como el moderno vocablo holy- proviene del germánico khailag.
Muchas de las tradiciones de halloween se convirtieron en juegos infantiles que los inmigrantes irlandeses llevaron en el siglo XIX a los Estados Unidos y desde
allí se han extendido, en las últimas décadas, por el mundo hispánico.
Hasta la próxima queridos lectores.
