Te fuiste, me obligaron a escribir tu epitafio, no me gusta rezar, no, porque no sepa sino porque no creo en Dios, lamento tu partida tan tortuosa, comparto el dolo de tu esposa que dejaste con tu ausencia, tanto amor y desamor.

Dejaste un mundo con el cual te enojabas pero que le daba sentido a tu vida, y nos dejaste a todos con tu partida con el recuerdo de la persona que fuiste y serás en nuestra memoria, como te lo dije cuando vivías, TE QUIERO MUCHO.