Regreso después de una larga jornada de actividades no lucrativas. Son esas acciones que te hacen sentir que fuiste el centro de todo. Donde tus decisiones se ven reflejadas en el entorno. Se dice y se dice mucho o poco, se escucha de la misma forma y se logra lo que no se esperaba.
Después de este conjunto de palabras que no dicen nada… logré sacar una listota de las cosas que no sé hacer. No porque no pueda, sino que de momento llego a pensar que no me propuse nada especial para este año que nace.
Un buen día visitando el HI5 de un buen amigo; observo fotos de viajes por bicicleta a un lugar muy bonito del estado de Morelos (muy cerca del DF). Pues que emoción salir por la carretera, convivir con la naturaleza, amigos y en una actividad tan barata.
Total. El amigo organiza una fiesta a la cual fui requerida y me encuentro que es una gran familia que se congregan todos los miércoles en el Ángel de la Independencia (o sea, sé que no es un ángel se llama: La Victoria Alada). Me motivé a participar después de tantas invitaciones y pues ¿que creen?
Lectores, amigos y anexas les haré llegar algo muy íntimo y de gran confesión: NO SE ANDAR EN BICICLETA. Sí, a mis 33 años de edad.
Ahora, me llegan por donde sea diversas personas con esa actividad. Ya hasta el jefe de gobierno del DF Marchelo, se dispone a llegar todos los días primeros de mes llegar a su oficina en bici.
Mi ciudad no es el clásico pueblo bicicletero pero creo que me estoy perdiendo de algo que me puede mostrar un camino nuevo. Ya tengo un objetivo a corto plazo y será aprender andar en bicicleta. Me compraré una de montaña.
Próximamente les diré con lujo de detalle cómo me fue… Hasta la próxima.


hahaha no sabes andar en bici y yo = asi q me cayo haha